expr:id='"post-body-" + data:post.id' itemprop='description articleBody'>
No
puedo evitar pensar que todo esto sigue siendo una pesadilla, voto por dejarme
llevar y a raíz de ello poner mis ideas en orden. Pero sigo asustada, una cosa
no quita a la otra.
Liam y yo subimos al ascensor, en el cual hay un espejo enorme. Me observo en
él de reojo - ¿Qué te ha pasado Martha? Esa no eres tú. - dice mi conciencia.
Como si no lo supiese ya. Dios santo, ojalá supiese qué pasa. Me decanto a
decirle algo a Liam, pero él se adelanta.
- ¿Sabes? Ayer lo pasé muy mal… - susurra mirando al suelo -. Pensaba que esta
vez no saldrías de esta.
- ¿De esta? ¿Cuántas veces me han hospitalizado? - pregunto intentando
alimentar mi mente.
- No sé si te acordarás, hará unos tres años intentaste… - Me mira con los ojos
brillantes -. Ya sabes, Niall. Cuando te hospitalizaron no sabía si podrían
cosértelas o no…- Inspira profundamente y resopla, puedo notar como la retina
de sus ojos pasa de blanco a un rosa
rojizo.
Me quedo en silencio, ¿Niall también ha intentado quitarse la vida? Parece ser
que no soy la única que no quería estar en su propio cuerpo. Liam me abraza y
yo me dejo llevar por él, Niall es su hermano después de todo. Vuelvo
nuevamente a mirarme al espejo, observando mi cara y la nuca de Liam
abrazándome. ¿Me acostumbraré a esto? La respuesta es bastante compleja.
Después de once pisos, por fin salimos de ese apestoso ascensor. Aire, es lo
que necesitaba. Bajamos las escaleras del hospital y nos dirigimos al parking.
La señora de la melena rubia nos saluda y grita mi nuevo nombre.
- Ahí está mamá, vamos. - Caminamos hacia ella y se acerca a mí para dame un
beso en la frente.
- Estoy tan contenta de que estés bien, cielo. - Me quedo un poco anonadada,
pero le sonrío como puedo.
- Gracias… - Digo mirándome en el reflejo del cristal del coche. Me gusta lo
que veo, pero quiero saber qué ha pasado.
No sé si salir huyendo o permanecer como si todo esto fuese normal. Me apuntaré
lo de la fuga, pero de momento necesito saber en qué parte de mundo estoy.
Subo en la parte trasera, y digamos que “mamá” y Liam están delante. Me apoyo
en el respaldo del asiento. Dios, cómo me duele la cabeza. Para no hacerme daño
opto por echar la cabeza un poco hacia delante. Aun así me tira un poco, esto
es insoportable.
Me da miedo mirarme otra vez en el reflejo del cristal, fijarme en cada uno de
mis rasgos. Cada una de mis pecas, mis ojos azules, mi pelo rubio oscuro, mi
rostro en sí…
Espero encontrar todas las respuestas a mis preguntas. ¿Soy un chico de
diecinueve que ha soñado que era una niña de quince y ahora he despertado de
nuevo? Imposible. Tengo recuerdos de cuando era pequeña, no de cuando era
pequeño. Recuerdo que cambié mi aspecto tiñéndome el pelo de rubio a moreno y
agujereando mi cara para no parecerme a Greg. Recuerdo el río que hay detrás de
mi casa. Recuerdo las noches de insomnio por pasármelas llorando. Recuerdo
muchas cosas siendo Martha, pero sin embargo no tengo casi ni un solo buen
recuerdo de serlo.
Una canción de género Pop Rock acompañado de una vibración me devuelve al mundo
real. Hay un móvil en el asiento de al lado, nunca había escuchado antes esta
canción. Lo cojo y se lo doy a Liam para que conteste.
- ¿No vas a contestar, Niall? - dice Liam sin girar del todo la cabeza para
verme.
Espera, ¿qué? ¿Qué lo coja yo? ¿Y qué digo? En la pantalla pone Louis, cada vez
la música se oye más alta. Pero es que no me atrevo a darle al botón para
responder.
Haya voy.
- Hola… - digo esperando que la otra persona responda.
- Tío siento llamarte ahora, a las siete de la tarde. He estado todo el día
ocupado y El se ha empeñado en vigilarme el móvil, ya sabes… cosas de novias -
Hace una pequeña pausa -. Bueno, Elisabeth me ha dicho antes que Liam me había
llamado para decirme que no había sido nada, solo habías estado inconsciente catorce
horas, pero que todo ha salido bien. Me alegro por ello, me tenías muy
preocupado.
- Supongo que lo siento… - Respondo con miedo, no sé el aspecto de la persona
con la que estoy hablando.
- Sí, lo sientes... - dice con voz de indignación pero a la vez divertida -. Ya
verás cuando te vea, se te van a quitar las ganas de jugar con motos estando
ebrio.
Miro la pantalla del móvil, ¿y este tío de que va? Oigo que sigue hablando y
vuelvo a ponérmelo en el oído.
- Sabes que lo digo en broma, pero la próxima vez estaremos más pendientes de
ti. - supongo que se referirá a lo de la supuesta fiesta que tuve anoche. Que
tuvo Niall.
- Tengo que colgar, adiós. - No le da tiempo a despedirse y le cuelgo.
Liam se gira extrañado hacia a mí. Los nervios me corroen por todo el cuerpo y
mis manos empiezan a sudar.
- ¿Quién era? - pregunta.
- Era…Louis. - Respondo mirando la pantalla del móvil para acordarme.
Después de media hora de camino, llegamos a nuestro destino. Salgo del coche un
poco mareada y cierro la puerta con cuidado pero torpemente.
Espera, esta calle ya la he visto yo antes alguna vez. Reconozco a una persona
pelirroja yendo en bicicleta.
Un momento.
¿Ed?
No hay comentarios:
Publicar un comentario